Cada día vemos en consulta a personas con artrosis (o con sospecha de tenerla) que llegan con la misma duda: “Me duelen las articulaciones, pero no sé si es artrosis, artritis u otra cosa”.
Índice de contenido. ¿Qué vamos a ver?
Toggle- ¿Qué es la artrosis y a qué articulaciones afecta?
- ¿Cuáles son los síntomas de la artrosis?
- Artrosis o artritis: ¿en qué se diferencian?
- ¿Cómo se detecta la artrosis? Claves del diagnóstico
- Diagnóstico y tratamiento: ¿qué se puede hacer?
- Enfoque de Clínica Azorín: medidas físicas y tecnología avanzada
- En resumen: ¿cómo se detecta la artrosis y qué puedes hacer?
Si estás entre los 40 y los 50 años, tienes molestias articulares y buscas información sobre la artrosis, este artículo es para ti.
La artrosis es una enfermedad reumática crónica y una enfermedad degenerativa: el desarrollo de la artrosis implica cambios en el cartílago de las articulaciones, el hueso de debajo y la membrana sinovial. Es, de hecho, la enfermedad reumática más frecuente y una de las principales causas de dolor e incapacidad funcional, especialmente frecuente en mujeres.
Saber cómo se detecta la artrosis es el primer paso dentro del binomio diagnóstico y tratamiento, y te permite actuar a tiempo para frenar la progresión.
¿Qué es la artrosis y a qué articulaciones afecta?
Cuando alguien llega preguntando “¿qué es la artrosis”, explicamos que artrosis es una enfermedad del cartílago articular y del resto de estructuras de la articulación. El desgaste del cartílago hace que los huesos rocen más entre sí, la membrana sinovial se irrite y el conjunto produce dolor y rigidez.
En resumen, artrosis es la enfermedad en la que el cartílago de las articulaciones se deteriora, el hueso se endurece, se forman osteofitos y aparece inflamación local: todo esto es la causa de la artrosis y de su clínica.
La artrosis afecta sobre todo a:
- Rodillas (artrosis de rodilla).
- Caderas.
- Columna (artrosis de la columna vertebral, tanto cervical y lumbar como dorsal).
- Pequeñas articulaciones de las manos, dando lugar a la conocida artrosis de mano.
- Articulaciones del antepié, como el comienzo del dedo gordo y el dedo gordo del pie.
Es decir, hablamos de artrosis que afecta a grandes articulaciones de carga, pero también a estructuras finas y precisas como las manos y los pies. El origen de la artrosis es multifactorial: genética, edad, factores de riesgo como el sobrepeso, determinados trabajos físicos o el antecedente de lesiones previas
¿Cuáles son los síntomas de la artrosis?
Mucha gente se pregunta “¿cuáles son los síntomas?” porque tiene dolor en las articulaciones y no sabe si preocuparse.
En general, los síntomas de la artrosis son:
- Dolor articular de tipo mecánico (el típico dolor de la artrosis):
- Aumenta al usar la articulación.
- Mejora con el reposo.
- Empeora a lo largo del día.
- Aumenta al usar la articulación.
- Rigidez al iniciar el movimiento, sobre todo al levantarse.
- Reducción de la movilidad y dificultad para ciertos gestos.
- Crujidos o chasquidos al mover la articulación.
- En fases avanzadas, deformidad visible.
Estos son los primeros síntomas que explica el paciente cuando artrosis el dolor empieza a interferir en su día a día. Muchos pacientes con artrosis relatan que al principio solo notaban molestias al subir escaleras (artrosis de rodilla) o al girar el cuello (artrosis de la columna vertebral, sobre todo cervical y lumbar), y con el tiempo el cuadro fue a más.
Si te reconoces en alguno de estos síntomas, especialmente si se repiten o empeoran, es momento de pensar en el diagnóstico de la artrosis.
Artrosis o artritis: ¿en qué se diferencian?
Otra duda muy frecuente es si lo que tienes es artrosis o artritis.
- En la enfermedad y en la artrosis el dolor es mecánico, ligado al uso, con rigidez corta.
- En la artritis inflamatoria (como la artritis reumatoide) el dolor suele ser continuo, incluso en reposo, con rigidez prolongada y más inflamación visible.
Distinguir artrosis y artritis es importante porque el tratamiento médico cambia. La artritis suele requerir fármacos inmunomoduladores, mientras que la artrosis se maneja más con ejercicio, medidas físicas y control del dolor. Aun así, algunas personas pueden tener artrosis y artritis a la vez, por lo que el estudio debe ser completo.
¿Cómo se detecta la artrosis? Claves del diagnóstico
El diagnóstico de artrosis y el diagnóstico de la artrosis no dependen de una sola prueba. Artrosis se realiza como diagnóstico combinando lo que cuenta el paciente, la exploración y las pruebas.
1. Entrevista clínica y exploración
Todo empieza con los síntomas que explica el paciente:
- Qué articulaciones produce dolor, desde cuándo y con qué actividades.
- Si existen otras enfermedades, personas con artrosis en la familia o antecedentes de artrosis de la columna vertebral u otras localizaciones.
- Edad (a menudo entre los 40 y los 50 años) y otros factores de riesgo.
Después se exploran las articulaciones:
- Rango de movimiento, deformidades y crepitación.
- Signos de derrame: las articulaciones si presentan derrame articular pueden estar hinchadas, calientes o con sensación de presión.
- Fuerza muscular y efecto sobre la función (subir escaleras, abrir botes, caminar, etc.).
Aquí ya podemos sospechar que artrosis es una enfermedad presente, pero hace falta confirmarla.
2. Radiografías y pruebas complementarias
En el diagnóstico de artrosis destacan dos elementos: la clínica y la radiología. En prácticamente todas las guías, la sociedad española de reumatología indica que para el diagnóstico de artrosis destacan las radiografías simples como primer paso, y que en la artrosis destacan las radiografías simples como herramienta de referencia.
Las radiografías permiten:
- Ver el desgaste del cartílago mediante el estrechamiento del espacio articular.
- Detectar esclerosis subcondral y osteofitos.
- Clasificar la severidad.
Otras pruebas complementarias (resonancia, ecografía, TAC) se reservan para casos dudosos o cuando hace falta ver mejor el cartílago articular, el hueso o la membrana sinovial. Todo ello ayuda a confirmar el diagnóstico y a descartar otras patologías, incluida la artritis.
3. Análisis de sangre y estudio del líquido articular
El análisis de sangre no diagnostica artrosis, pero sirve para descartar artritis inflamatorias, gota u otras enfermedades.
Cuando hay mucho líquido, el médico puede estudiar el líquido de las articulaciones si hay dudas. Las articulaciones con derrame permiten hacer un análisis del líquido o del líquido sinovial. Este estudio ayuda a confirmar el diagnóstico de artrosis o a detectar otras causas.
En conjunto, estas pruebas de laboratorio y de imagen forman parte natural del binomio diagnóstico y tratamiento moderno.
Diagnóstico y tratamiento: ¿qué se puede hacer?
Una vez que el especialista ha podido confirmar el diagnóstico de artrosis, llega la parte clave: el tratamiento de la artrosis.
Tratamiento médico: reumatología, antiinflamatorios y ácido hialurónico
En el ámbito médico, el tratamiento para la artrosis suele recaer en el médico de familia y en la unidad de reumatología. El reumatólogo o el traumatólogo valora:
- Uso de analgésico de base.
- Antiinflamatorios en periodos breves.
- Suplementos o ajustes de medicación según otras enfermedades.
- En ciertos casos, infiltraciones con corticoides o con ácido hialurónico para ayudar a aliviar los síntomas en articulaciones concretas.
El tratamiento incluye siempre valorar riesgos y beneficios, porque en la artrosis el objetivo no es solo quitar dolor hoy, sino prevenir o retrasar los síntomas más graves y mantener una buena salud general.
Enfoque de Clínica Azorín: medidas físicas y tecnología avanzada
En Clínica Azorín vamos un paso más allá y nos centramos en un tratamiento de la artrosis activo y funcional. Nuestro modelo de diagnóstico y tratamiento combina fisioterapia avanzada, neurología y tecnología.
Ejercicio terapéutico y medidas físicas
Las medidas físicas son el corazón del abordaje conservador:
- Programas de ejercicio terapéutico personalizados para rodilla, cadera, manos o artrosis de la columna vertebral.
- Fortalecimiento progresivo para reducir el dolor y mejorar la estabilidad.
- Entrenamiento específico para recuperar gestos cotidianos (subir escaleras en artrosis de rodilla, tareas finas en artrosis de mano, etc.).
Todo ello tiene como objetivo del tratamiento ayudar a aliviar los síntomas, evitar la incapacidad funcional y mejorar la calidad de vida de los pacientes con artrosis.
Tecnologías que utilizamos
Nuestro enfoque de tratamiento para la artrosis en Clínica Azorín incluye distintas herramientas según el caso:
- MBST: terapia de resonancia magnética nuclear terapéutica para modular el metabolismo del cartílago y del hueso.
- Robot ATT: descompresión axial controlada en artrosis cervical y lumbar y otras formas de artrosis de la columna vertebral.
- Magnetolith y sistema super inductivo: campos electromagnéticos de alta energía para reducir el dolor y la rigidez.
- Bomba diamagnética: especialmente útil cuando las articulaciones si presentan derrame articular y hay que manejar edema y sensibilidad.
- Physium: tratamiento fascial avanzado para mejorar la movilidad de la rodilla, cadera, columna y articulaciones de las manos.
Estas tecnologías, combinadas con ejercicio y educación, pueden ayudar a aliviar los síntomas, frenar el desarrollo de la artrosis y mejorar mucho el día a día de las personas con artrosis.
Si quieres ver todo este abordaje explicado con más detalle, puedes consultar nuestro servicio de tratamiento de artrosis en Albacete, donde describimos paso a paso cómo integramos ejercicio terapéutico, neurofisiología y tecnologías avanzadas para cada paciente.
En resumen: ¿cómo se detecta la artrosis y qué puedes hacer?
En la práctica, el diagnóstico de la artrosis se apoya en:
- Reconocer los síntomas de la artrosis y los síntomas que explica el paciente.
- Utilizar las pruebas que en el diagnóstico de artrosis destacan como más útiles: exploración clínica y radiografía, a las que se añaden pruebas complementarias y estudio del líquido sinovial cuando es necesario.
- Contar con el apoyo de especialidades como reumatología y de centros de fisioterapia avanzada como Clínica Azorín.
La buena noticia es que, aunque artrosis es una enfermedad reumática y enfermedad degenerativa, en la mayoría de casos se puede reducir el dolor, mejorar la función y prevenir o retrasar los síntomas más limitantes con un plan adecuado.
Si te identificas con alguno de estos síntomas, quieres un diagnóstico claro y un plan realista de ejercicio, tecnología avanzada y acompañamiento profesional, en Clínica Azorín podemos ayudarte.
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2 respuestas
Buenas tardes. Les hablo para comentarles sobre mi madre. Siempre ha sido una persona muy sana pero ahora con su 88 años d edad se queja mucho d dolores En un principio en un lateral d la cadera, y ultimamente en el cuello y las manos.
Siempre fue muy activa, alegre y viajera. Pero ya no quiere salir casi nunca.
Se ha vuelto cabezota y nunca quiere ir al médico,creo q por miedo, aunque ya la hemos convencido de que el dolor puede tratarse.
Leyendo todo este artículo estoy segura d q lo q tiene es artrosis.
Vivimos en Canarias pero podriamos viajar hasta allí en julio o agosto. Mi pregunta es si tendrían disponibilidad para estas fechas para hacerle un diagnóstico y ver un posible tratamiento
Buenas tardes.
Muchas gracias por compartir la situación de su madre. Sentimos que esté pasando por esta etapa, especialmente siendo una persona tan activa hasta ahora.
Lo primero es realizar una **consulta de valoración con nuestro especialista Joaquín Azorín**, ya que, aunque los síntomas podrían ser compatibles con artrosis, es importante realizar una exploración completa para identificar la causa del dolor y valorar el tratamiento más adecuado.
Si tienen previsto viajar a Albacete en julio o agosto, estaremos encantados de atenderles. Les recomendamos contactar con nosotros cuanto antes para reservar la cita y organizar la valoración durante su estancia.
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