Sentirte triste, con falta de energía, notando un nudo en el estómago, palpitaciones o miedo constante, es una experiencia muy habitual. Muchas personas no saben si lo suyo es ansiedad o depresión, o si simplemente están pasando por una etapa muy estresante.
Índice de contenido. ¿Qué vamos a ver?
Toggle- ¿Se pueden tener ansiedad y depresión al mismo tiempo?
- Sintomatología compartida y diferencias entre ansiedad y depresión
- Cómo se realiza un diagnóstico fiable
- Factores que complican la evolución
- Tratamiento: ¿Cuál es el mejor tratamiento para ti?
- BrainsWay y neuromodulación en Clínica Azorín
- ¿Cuándo debo pedir ayuda?
En realidad, hablamos de una afección en la que ambos trastornos (un trastorno depresivo y uno de ansiedad) se solapan. Son trastornos diferentes, pero muy relacionados, que comparten muchos síntomas y que, cuando no se tratan, pueden empeorar tanto el estado de ánimo como el cuerpo (dolor, tensión muscular, insomnio) y la capacidad para realizar las tareas del día a día.
En Clínica Azorín (Albacete), centro de fisioterapia avanzada, readaptación y neurología, vemos cada día pacientes que experimentan ansiedad y tristeza intensa a la vez. No es raro que ellos mismos digan que han empezado a tener ansiedad, pero que también notan apatía, cansancio y ausencia de interés por casi todo.
¿Se pueden tener ansiedad y depresión al mismo tiempo?
Sí. La ciencia sabe desde hace años que la depresión y la ansiedad pueden aparecer juntas. En consulta podemos encontrar:
- Un episodio depresivo con síntomas de la ansiedad muy marcados.
- Un trastorno ansioso depresivo (o trastorno mixto ansioso-depresivo).
- Un cuadro donde coexisten un episodio depresivo y un trastorno de ansiedad generalizada, un trastorno de pánico, un trastorno de ansiedad social o incluso un trastorno de ansiedad por separación.
Para la persona que lo sufre, cuando ansiedad aparecen juntas es difícil saber qué está ocurriendo exactamente. Se siente superada por varios síntomas físicos y emocionales y llega a pensar que su reacción es “patológica”, en el sentido de que ya ha pasado de un simple malestar a un problema de salud que necesita atención.
Esta combinación de dos trastornos es una afección real, perfectamente descrita en guías y manuales como el Diagnostic and Statistical Manual of Mental Disorders (statistical manual of mental disorders) de la American Psychiatric Association, y se aborda dentro del sistema de salud como uno más de los trastornos mentales frecuentes.
Sintomatología compartida y diferencias entre ansiedad y depresión
La sintomatología de ambos cuadros se mezcla, pero también hay matices importantes. Entender estas diferencias entre ansiedad y depresión ayuda a no minimizar lo que te ocurre.
Síntomas de la depresión
La depresión suele presentar:
- Tristeza intensa o tristeza patológica casi todos los días.
- Desánimo y ausencia de interés por actividades que antes generaban placer.
- Cansancio extremo y falta de energía desde primera hora.
- Problemas de concentración, memoria y toma de decisiones.
- Cambios en el apetito, muchas veces con pérdida de apetito.
- Sentimientos de culpa, inutilidad o fracaso.
Esta es una diferencia de la depresión frente a un simple “bajón”: no se limita a estar triste unos días, sino que se mantiene semanas y afecta mucho a tu capacidad de realizar las tareas cotidianas. Cuando hablamos de depresión grave, los síntomas se intensifican y pueden aparecer ideas de muerte o de autolesión que requieren atención médica inmediata.
Síntomas de la ansiedad
Los síntomas de la ansiedad suelen ser:
- Nerviosismo, tensión interna, sensación de estar “al límite”.
- Palpitaciones, opresión en el pecho, dificultad para respirar o mareo.
- Sudoración, temblor, molestias digestivas.
- Dificultad para conciliar el sueño por la mente acelerada.
- Preocupación excesiva por el futuro, la salud, el trabajo o la familia.
Las personas con ansiedad suelen interpretar cualquier síntoma corporal como peligroso. Quien sufre un trastorno de ansiedad generalizada o un trastorno de pánico puede experimentar síntomas muy llamativos, como ataques de angustia intensos en los que siente que se va a desmayar o a perder el control.
Cuando aparecen juntas: depresión o ambas cosas
En la práctica, muchas personas viven una mezcla de síntomas de la depresión y de ansiedad. De hecho, es habitual que describan síntomas de ansiedad y depresión al mismo tiempo: pensamientos negativos (“no valgo para nada”), a la vez que miedo intenso a enfermar o a que “pase algo malo”.
Quien experimenta síntomas así puede dudar: ¿es ansiedad, depresión o ambas? En realidad, depresión o ambas cosas forman un continuo. Lo importante no es tanto la etiqueta final, sino entender que se trata de una situación clínica que puede empeorar la depresión y la ansiedad si no se interviene.
Cómo se realiza un diagnóstico fiable
Para realizar un diagnóstico correcto no basta con un test online. Es necesario que un profesional del sistema de salud valore tu caso.
En Clínica Azorín, el neurólogo y neurofisiólogo:
- Explora desde cuándo han empezado los síntomas y si los síntomas interfieren en tu vida.
- Valora si se trata de trastornos diferentes (por ejemplo, un episodio depresivo y un trastorno de pánico) o de un cuadro ansioso-depresivo.
- Revisa posibles enfermedades neurológicas, dolor crónico o secuelas que puedan empeorar tu situación.
- Pregunta sobre hábitos y posibles factores como el abuso de sustancias (alcohol, cannabis, medicamentos mal usados), que a menudo agravan el cuadro.
Todo esto permite orientarse hacia el mejor tratamiento en tu caso concreto, combinando terapia, medicación, ejercicio y, si se precisa, neuromodulación.
Factores que complican la evolución
Hay elementos que pueden hacer que depresión y la ansiedad pueden mantenerse o intensificarse:
- Vivir durante meses en un entorno muy estresante.
- Falta de descanso, aislamiento social y sedentarismo.
- Dolor crónico o problemas físicos que limitan tu autonomía.
- El ya mencionado abuso de sustancias, que altera aún más el sistema nervioso.
Nada de esto significa que seas culpable de lo que te pasa; sólo indica qué aspectos conviene abordar para que el tratamiento funcione mejor.
Tratamiento: ¿Cuál es el mejor tratamiento para ti?
No existe una única receta válida para todo el mundo. El mejor tratamiento es el que se adapta a tu historia, tus valores y tu estado físico y mental. Suele combinar varias piezas.
Psicoterapia, medicación y ayuda profesional
Contar con un buen psicoterapeuta y con un médico de referencia es clave. La psicoterapia te ayuda a trabajar los patrones de pensamiento que alimentan el miedo, la culpa o la desesperanza, y a introducir cambios graduales en tus rutinas.
En ocasiones, se recomienda tratamiento farmacológico:
- Antidepresivos cuando el trastorno depresivo es moderado o grave.
- Ansiolíticos durante un tiempo limitado como parte del tratamiento para la ansiedad, especialmente en cuadros de pánico o insomnio intenso.
Cuando se siguen las indicaciones de la ayuda profesional, estos fármacos pueden ser una herramienta útil, siempre revisando la dosis y la duración. No conviene automedicarse ni suspenderlos bruscamente.
Si notas que te cuesta dar el paso, recuerda que buscar ayuda profesional no te convierte en alguien débil; al contrario, implica responsabilizarte de tu salud del mismo modo que lo harías con cualquier otro problema médico.
Estilo de vida: ejercicio a diario y autocuidados
Los cambios en el estilo de vida son una parte central del tratamiento. Mantener cierto ejercicio a diario, o al menos varias veces por semana, ayuda a regular el sistema nervioso, mejora el sueño y aumenta la sensación de control.
En Clínica Azorín:
- Te enseñamos a hacer ejercicio adaptado a tu condición física, incluso si convives con dolor o mareos.
- Alternamos trabajo de fuerza suave, movilidad y ejercicios aeróbicos progresivos.
- Integramos el movimiento en tu rutina sin que resulte abrumador o “demasiado”.
Además, revisamos otros hábitos (sueño, alimentación, uso de pantallas, descansos) que pueden influir en cómo vives los síntomas comunes de ansiedad y depresión.
BrainsWay y neuromodulación en Clínica Azorín
En algunos casos, a pesar de la terapia y la medicación, los síntomas de depresión y ansiedad persisten. Para esos perfiles existe la opción de la neuromodulación no invasiva.
En Clínica Azorín contamos con tecnología de estimulación magnética transcraneal profunda (Deep TMS) BrainsWay, que se aplica mediante un casco que estimula áreas concretas del cerebro relacionadas con la regulación del ánimo y la ansiedad.
Nuestro neurólogo y neurofisiólogo:
- Valora si eres candidato a este tipo de tratamiento.
- Lo integra en un plan global junto a ejercicio y Brainsway.
- Supervisa posibles interacciones con otros tratamientos.
Si deseas más información sobre indicaciones y procedimiento, puedes visitar la página de
estimulación magnética transcraneal profunda BrainsWay en Clínica Azorín
¿Cuándo debo pedir ayuda?
Es recomendable buscar ayuda profesional cuando:
- Llevas semanas con desánimo, ausencia de interés y falta de energía.
- Notas que te cuesta mucho realizar las tareas básicas del día a día.
- Estás pensando a menudo que “no puedes más” o “nunca vas a mejorar”.
- Sientes que los síntomas te superan, independientemente de si los identificas como ansiedad o depresión.
Si los síntomas se agravan o aparecen ideas de autolesión, acude a urgencias o contacta con tu médico de referencia para recibir atención médica inmediata.
En Clínica Azorín trabajamos la depresión con síntomas de ansiedad desde un enfoque integral que combina neurología, ejercicio terapéutico y neuromodulación con BrainsWay. Nuestro objetivo es ayudarte a entender lo que te pasa, aliviar los síntomas y recuperar poco a poco tu proyecto de vida.
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