Descubriendo la base: la neuralgia
La neuralgia es un tipo de dolor neuropático que puede sentirse como una descarga eléctrica, punzante o dolor intenso. Afecta uno o varios nervios, como en el caso de la neuralgia del trigémino o la neuralgia intercostal.
Cuando este dolor se vuelve incapacitante, encontrar al especialista adecuado y el mejor tratamiento es esencial.
Tipos de neuralgia y cómo se diagnostican
La neuralgia del trigémino se manifiesta con dolor facial intenso, en forma de crisis breves y muy dolorosas. Puede ser clásica, secundaria o idiopathic trigeminal neuralgia.
La neuralgia intercostal, por otro lado, produce un dolor continuo o intermitente a lo largo del tórax, debido a compresión del nervio entre las costillas. A veces afecta la raíz del nervio.
El diagnóstico de neuralgia suele ser clínico, pero se apoya en pruebas como la resonancia magnética para descartar presión sobre el nervio, vaso sanguíneo implicado o causas como esclerosis múltiple.
Quién trata la neuralgia: profesionales clave
El tratamiento requiere un enfoque multidisciplinar. Estos son los profesionales que suelen intervenir:
Neurólogos
Son quienes suelen hacer el primer diagnóstico. Evalúan si hay dolor neuropático, determinan si es neuralgia del glosofaríngeo, dental o del nervio trigémino, y definen el plan inicial.
Neurocirujanos
Actúan cuando el tratamiento médico no da resultado. Realizan intervenciones como la descompresión microvascular o la compresión con globo.
Especialistas en dolor
Estos médicos ayudan a controlar el dolor crónico y aplicar técnicas como la radiofrecuencia o infiltraciones. También supervisan el uso de fármacos.
Fisioterapeutas
Especialmente útiles en casos de neuralgia intercostal. Aplican técnicas manuales, ejercicios y electroterapia para reducir el dolor y mejorar la movilidad.
Opciones reales de tratamiento
Según el tipo de neuralgia y su causa, el tratamiento puede incluir:
1. Medicamentos
Se empieza con anticonvulsivos como carbamazepina u oxcarbazepina. Otros incluyen gabapentina, pregabalina o duloxetina. Aunque alivian, pueden tener efectos secundarios y perder eficacia con el tiempo.
2. Cirugía o intervenciones
Se opta por ellas cuando el dolor no cede con medicamentos. Incluyen la descompresión, la radiofrecuencia, o técnicas como la termocoagulación. Se aplican en zonas como el ganglio de Gasser.
3. Fisioterapia
Ideal para dolor agudo o persistente sin causa quirúrgica. Incluye masaje, TENS, movilización de la ATM, corrección postural y ejercicios.
Innovación
Contamos con tecnología Brainsway, ofrecemos esta alternativa en casos refractarios o que buscan reducir fármacos. Los resultados suelen ser positivos, especialmente combinando con otras terapias.
Nuestro enfoque personalizado
Contamos con neurólogo, fisioterapeutas y tecnología avanzada para ofrecerte un plan integral. Nuestro objetivo: aliviar el dolor y devolverte calidad de vida con el tratamiento de esta afección más adecuado.
Si tienes dolor que provoca la neuralgia o sospechas de neuralgia trigeminal, podemos ayudarte.
Cuanto antes se trate, mejores serán los resultados. Te esperamos para evaluar tu caso y explicarte las opciones de tratamiento que se ajustan a tus necesidades. Si buscas un enfoque avanzado, aquí puedes conocer más sobre nuestro tratamiento de neuralgia.